Un viaje mágico a Laponia

¡Saludos, queridos lectores de Historias de Ratones!

Hoy queremos compartir con vosotros una aventura increíble que vivió uno de nuestros alumnos en su viaje a Laponia. Preparaos para adentraros en un mundo lleno de nieve, trineos y la magia de la Navidad.

El día 7 de diciembre, mis papás, mi amigo Miquel, su mamá Gilda y yo subimos a un avión rumbo a Laponia. Estuvimos volando durante 4 horas y, como era mediodía, nos dieron comida deliciosa en el avión. Cuando llegamos, descendimos del avión y nos encontramos con una temperatura de -6º grados. ¡Hacía mucho frío! Rápidamente nos dirigimos al aeropuerto para resguardarnos del clima. Luego, nos dirigimos a una acogedora casa donde disfrutamos de una deliciosa cena. Además, nos proporcionaron unos trajes súper calientes que utilizaríamos durante toda la estadía para mantenernos abrigados.

Al día siguiente, nos emocionamos al montarnos en motos de nieve. Miquel y yo fuimos en un trineo gigante dirigido por monitores expertos. ¡Fue una experiencia alucinante! Después, visitamos el Winter Park, donde encontramos una gran cantidad de trineos para deslizarnos por las rampas. ¡Nos sentimos como auténticos aventureros de invierno!

En el siguiente día, nos adentramos en un emocionante paseo por el bosque hasta llegar a un hermoso lago. Allí, nos enseñaron a pescar. Aunque pasamos un rato intentándolo, no logramos atrapar nada. Sin embargo, algunos estuvieron muy cerca de conseguirlo. Nos dieron un zumo caliente para entrar en calor y luego disfrutamos de deliciosas salchichas. ¡Qué rico!

Por la tarde, visitamos la casa de Papá Noel. Desde el momento en que llegamos, nos divertimos jugando con trineos hasta que Papá Noel nos dio la señal para entrar. Una vez adentro, nos contó una emocionante historia sobre sí mismo y luego tuvimos la oportunidad de hacerle preguntas. A continuación, Mamá Noel nos enseñó a hacer unas galletas típicas de la región y unos panecillos muy sabrosos. Por último, les entregamos nuestra carta de deseos y cantamos una canción tradicional de allí.

Al siguiente día, participé en mi actividad favorita: ¡el trineo huisquis! Dimos dos vueltas alrededor de un lago y luego nos tomamos un merecido descanso con zumo caliente y galletas. Después, fuimos a alimentar y pasear con unos adorables renos. Había una cría que habían rescatado del bosque hacía dos días y era muy pequeñita. Fue una experiencia maravillosa.

En el último día, tomamos un avión de regreso a casa. Aunque fue triste decir adiós a Laponia, siempre guardaré los recuerdos felices de este viaje en mi corazón. ¡Me lo pasé genial! Ha sido el mejor viaje que he hecho con mis padres. Estoy deseando compartir más aventuras con ustedes en futuras publicaciones del blog.

¡Hasta la próxima aventura!

ACRÓSTICO PREPOSICIONAL: LA PLAYA

Buenas tardes,

Valeria Blasco ha creado un acróstico preposicional de lo más original, ¡No te lo pierdas!

La playa

A la playa nos marchamos

ANTE el antojo de mi madre

BAJO una condición muy importante,

CON mucha educación nos teníamos que portar, sino

CONTRA nosotros se iba a enojar

DE camino a la playa emocionados estábamos porque

DESDE pequeños en el mar no disfrutábamos

DURANTE el viaje no parábamos de hablar

EN nuestras mentes pensamientos se agitaban sin parar

ENTRE empujones salimos del coche

HACIA el mar nos dirigimos

HASTA que el agua con nuestros pies tocamos

MEDIANTE nuestros flotadores que

PARA no hundirnos usábamos

POR el agua nadábamos

SEGÚN el movimiento de las olas

SIN ningún cuidado

SOBRE un señor nos caímos, y mi madre gritando

TRAS nosotros corría. ¡Menudo desastre!

¡Saludos!

Familia, El Verano, Playa, Mar, Noche